jueves 11 de junio de 2009

HEMC 34. HARIRA Y COUS COUS DULCE.

hemc 34 - cocina de medio oriente y magreb

Participar en el hemc mensual para mí tiene un valor añadido y es que como en casa seguimos una dieta sin gluten por motivos de salud, este tipo de eventos me ayuda a mostrar y demostrar que aunque tengamos nuestras limitaciones a la hora de comer, no tiene por qué haberlas a la hora de sentarse a la mesa si en la cocina ha habido un mise en place cargado de cariño, ingredientes seleccionados y una buena receta. El hemc nos empuja a trabajar ingredientes o temáticas que nunca se nos hubieran ocurrido o que en el caso de este mes, los celiacos tienen más complicado de degustar fuera de su casa. El hecho de tener una intolerancia a algún alimento, no debería influir a la hora de animarse a probar recetas de lo largo y ancho de nuestro planeta y así poder abrir nuestras mentes a través de un sentido tan completo como es el paladar, a distintas culturas y maneras de entender la vida. Para mí además, en el caso de Martín, esto es muy importante, pues me gustaría que no estuviera limitado por su intolerancia a conocer otro tipo de comidas y poder así educar su paladar para a la hora de viajar, encontrarse lo menos condicionado posible por la celiaquía.

Cuando supe el tema elegido por Kako para el hemc de este mes me alegré. Vale, me alegré mucho, pues mi vida está de alguna manera bastante vinculada al tema propuesto. Tengo dos hermanos a los que quiero con locura. Hemos tenido una infancia tremendamente feliz y aunque con nuestro hermano pequeño nos separan bastantes años de edad, mis recuerdos de niñez siempre están unidos incondicionalmente a ellos. Además esta diferencia de edad entre uno y otro han hecho que sean relaciones muy distintas pero ambas muy enriquecedoras. El paso de los años y el curso de la vida ha puesto kilómetros de por medio entre nosotros, pero eso no hace que los quiera menos, todo lo contrario, los añoro mucho. Mi hermano pequeño, Jacobo, estudió filología árabe y vivió durante algunos años en Marruecos, por lo que he podido escuchar maravillosos relatos acerca de nuestro país vecino de primera mano y contados con ese don de la palabra con el que él fue dotado, unido a una gran pasión por lo que allí vivió. Mi hermano Enrique, el mayor, durante muchos años fue afianzando una fe diferente a la que se había vivido en casa y cuando llegó su momento pudo convertirse al Islam. Entendereis que con un licenciado en árabe y un musulmán en casa, me encuentro ciertamente vinculada al tema propuesto. Así que cuando lo supe, llamé a Enrique. Esperaba alguna sugerencia, alguna idea, pero como siempre es un hombre de ideas claras y respuestas contundentes, tienes que hacer HARIRA, me dijo. No soy muy de sopas, he de reconocer que soy un poco Mafalda en ese sentido, pero me atacó al lado sentimental, te lo pido yo, me dijo, y así comprendereis que no he podido negarme. Me hizo otra petición, pero por su altísima dificultad para hacerla sin gluten, me voy a tomar mi tiempo, para poder estudiar, hacer pruebas y presentar algo a la altura de las circunstancias.

Gracias a mi cuñada Suad, que ha estado en todo momento ayudándome con todo esto, os voy a contar un poco de historia y el por qué de la harira. Los musulmanes se rigen por un calendario diferente al gregoriano. Todos habremos oído alguna vez la palabra Ramadán. Pues bien, el Ramadán es el noveno mes del calendario islámico, que es un calendario lunar, de ahí que cada año el mes del Ramadán se adelante unos días. En este mes, en el que descendió el Cor’an en la noche del decreto, los musulmanes guardan ayuno. Este ayuno no es solo una cuestión física. Evidentemente ellos no pueden ingerir ningún tipo de alimentos o bebidas, pero se trata también de una cuestión espiritual y ayuda a poder valorar cuando se rompe el ayuno, las cosas sencillas de la vida, a las que no se les da la importancia debida a lo largo del día. Hay personas que por su condición física no tienen obligación de guardar este ayuno, como son las mujeres en el puerperio, durante la menstruación, los ancianos, los enfermos, los niños… El ayuno se ha de guardar desde el alba hasta la puesta de sol. Cuando la luz del día desaparece, magrib, se realiza una petición a Allah que se denomina Du’a y es el momento en el que se rompe el ayuno. Debido a que durante el día no se ha ingerido ningún tipo de alimento, a esta hora el cuerpo necesita comidas contundentes y que aporten todos los nutrientes que no han sido aportados al organismo a lo largo del ayuno. En la cena de la noche no pueda faltar por tanto, entre otras cosas, la tradicional Harira, que es una sopa completísima en su composición y ahora puedo decir con conocimiento de causa, riquísima.

Cada familia tiene su receta de Harira. He visto multitud de videos sobre esta sopa en estos días en internet. Tengo infinidad de recetas de la misma que me han cedido amablemente muchas musulmanas y musulmanes a lo largo de la preparación del evento y he sacado algunas conclusiones. En todas las hariras que he visto esta sopa tradicional lleva cebolla, tomate, cilantro y garbanzos. En cuanto a los demás ingredientes, unos aparecen en unas recetas y otros no, unas son más especiadas y otras menos. Cada uno tiene sus razones y sus por qués, unas hariras son más tradicionales o típicas y otras más contemporáneas, unas del norte del país y otras del sur, unas llevan lentejas y otras no, unas se espesan con harina y otras con las propias verduras, pero todas cuentan con apasionados y seguidores, pues aún no escuché a nadie de los que la conocen decir que no les gusta la harira. Es más, pensé que al ser una sopa tan especiada y contundente, Martín no la iba a querer (tenía comida preparada para él en la retaguardia) y resulta que le ha gustado tanto que ya me está preguntando cuándo vamos a volver a tomar Harira. Aquí os dejo la que a partir de hoy va a ser la receta de esta familia y por supuesto, 0 gluten.





HARIRA

INGREDIENTES:

150 grs de garbanzos puestos a remojo la noche anterior.
100 grs de carne de cordero.
Una cebolla.
Una vara de apio.
Un puerro.
Una zanahoria.
Un tomate pelado y sin pepitas.
Cilantro fresco picado.
Una cucharadita rasa de cúrcuma.
Una cucharadita de Ras El Hanout.
Una puntita de canela molida.
Media cucharadita de jengibre molido.
Una pizca de azafrán en polvo.
Sal y pimienta negra recién molida.
Agua hirviendo o caldo de verduras.
Fideos sin gluten al gusto (en este caso fideos de arroz marca Gallo).
Aceite y mantequilla.

PREPARACIÓN:

Previo al paso de preparar nuestra harira coceremos nuestros garbanzos. Una vez hervidos pasaremos varias veces por agua, hasta que salga el agua limpia y procederemos a quitarles la piel , como si de altramuces se tratara.

Ahora en una cacerola algo profunda, ponemos en el fondo un chorrito de aceite de oliva y una nuez de mantequilla. En la harira más ortodoxa utilizan una mantequilla rancia, a la que llaman smen y que venden en las carnicerías halal, pero aquí es casi imposible de conseguir, así que hace las veces nuestra mantequilla. En nuestro aceite vamos sofriendo el cordero cortado en cubitos pequeños y vamos añadiendo todo en brunoise muy pequeñita, la cebolla, el puerro, el apio, la zanahoria y el cilantro fresco picado. Después de unas vueltas, ponemos las especias, sal y pimienta negra recién molida. Yo he hecho mi propia selección atendiendo a los gustos de casa, pero vosotros podeis eliminar alguna que no os guste o sustituir por otra. Eso sí, no creais que porque lleva tantas especias queda fuerte, pues su sabor final es especiado pero suave. Ahora dejamos a fuego medio-bajo unos 6 minutos más o menos. Pasado ese tiempo en el que habremos dado vueltas de vez en cuando vigilando que no se agarre al fondo nuestro sofrito, agregamos el tomate pelado, despepitado y cortado en trocitos pequeños y el agua hirviendo o en su caso caldo de verduras. Recordar que no vale caldo de puchero o similares donde entre sus ingredientes se encuentren huesos de cerdo, pues los musulmanes no pueden consumir la carne o derivados de este animal. Dejamos ahora cocer tapada nuestra sopa durante unos 30 minutos. Yo saqué un cucharón de verduras y caldito y lo pasé por la túrmix. Volqué el puré de nuevo en la cacerola y di un hervor a la sopa para que la misma quedara algo más densa. Pasado este tiempo volcamos los garbanzos previamente cocidos y pelados y un buen puñado de fideos sin gluten. En el caso de estos fideos al ser de arroz, cuando desprenden el almidón provocan que por sí solo el caldo se espese aún más, evitando así la utilización de almidones o harinas para que adquiera otra textura, pero si quereis podeis hacerlo sin problemas. Cuando los fideos están al dente, servimos, decoramos con cilantro fresco y pasamos a deleitarnos con nuestras maravillosa HARIRA SIN GLUTEN.




La harira no es el único plato que se toma cuando se rompe el ayuno. Es habitual la ingesta de alimentos muy calóricos para compensar el ayuno, como hemos explicado. Es por ello que se suele acompañar de dátiles, shubakía, tajines, cous cous y demás comidas tradicionales.
Nosotros en esta ocasión hemos querido aportar dos recetas al evento de este mes y hemos acompañado nuestra sopa con un cous cous dulce que sin duda hará las delicias de los más golosos y os puedo asegurar que es sencillísimo en su realización, pero su sabor es sublime. Siendo una receta con pocos ingredientes es de vital importancia que estos sean de primera calidad, para que el resultado final sea una delicia para el paladar.

COUS COUS DULCE

INGREDIENTES:

Cous cous, que en este caso es de maíz, riquísimo por cierto.
Una pizca de mantequilla.
Dátiles.
Aceite de oliva.
Ras el Hanout.
Canela molida.
Azúcar glass.

PREPARACIÓN:

Aunque el cous cous se debe hacer al vapor y siguiendo poco más o menos que un ritual, nosotros hemos seguido las instrucciones del fabricante y queda estupendamente bien. Cuando la sémola está aún caliente, el añadimos un poquito de mantequilla para que le aporte jugosidad y soltura al grano. Espolvoreamos con abundante canela y azúcar glass.

Los dátiles los deshuesamos y los ponemos en una procesadora, túrmix, thermomix o lo que tengáis a mano y le añadimos una pizca de aceite de oliva y una cucharadita de Ras el Hanout. Estas cantidades son a ojo, pues depende del número de comensales que vayamos a ser. Debe quedar una textura densa, pero suave al paladar y con un sabor dulce pero especiado.

Se forman unas pequeñas quenelles con esta pasta ayundándonos de dos cucharillas de café para asemejarnos lo más posible a la forma original del dátil y lo ponemos coronando nuestro cous cous dulce.

*Cilantro: el cilantro es también conocido como coriandro y pertenece a la familia del perejil. Es tremendamente utilizado en la cocina árabe, china y latinoamericana. Se utiliza en cocina tanto fresco en forma de hierba, como seco, usando sus semillas, siendo estas últimas uno de los componentes principales del curry indio.

** Curcuma: muchas personas confunden esta especie con el azafrán molido y aunque existen similitudes no es lo mismo. La cúrcuma es de la familia de las zingiberáceas a la que pertenecen también el jengibre y el cardamomo. En cocina es muy utilizado como colorante alimentario por su profundo color amarillo, aunque su uso como colorante es también muy común en el mundo textil, y es al igual que el cilantro, uno de los ingredientes que componen el curry.

*** Ras el Hanout: su traducción sería algo así como lo mejor de la tienda. Es por tanto una mezcla de infinidad de hierbas y especias que elabora el tendero en su particular “laboratorio” y que por tanto no tiene una composición fija, aunque similar en muchos casos. Esta mezcla de especias, que recibe este precioso nombre, es utilizada en la cocina marroquí para la elaboración de multitud de platos, pero quizás el más famoso entre todos ellos son los tajines.
Para la utilización por parte de celiacos hay que estar muy seguros que está libre de gluten y procurar no comprarlo a granel si no sabemos a ciencia cierta su procedencia.


Estas recetas quiero dedicárselas con un cariño especial a mi hermano Enrique y su mujer Suad, a Suría que sé que es una fiel seguidora de este blog y se lo agradezco de corazón, a la que además mando un beso enorme sin gluten dedicado y a todos los musulmanes que me visitan en esta mi casa libre de gluten, pero en especial a aquellos que lo hacen desde la ciudad de Melilla. Espero que todos y cada uno de vosotros hayais disfrutado con esta harira virtual, que está preparada con un profundo respeto y un amor inmenso.
Miles de besos sin gluten.

NOTA ACLARATIVA. Tras el uso y publicación del cous cous sin gluten he recibido muchas preguntas acerca de él. Este en concreto es de una marca italiana, Probios, cuyos ingredientes por naturaleza están libres de gluten, maiz orgánico y agua, pero no goza de certificación sin. Ahora han cambiado su formulación y se trata de un cous cous de maiz y arroz. Apelo al consumo responsable por todos un cada uno de los intolerantes al gluten y sus familiares. Seguiremos intentando conseguir uno con certificación. Estamos tras la pista!

63 comentarios:

surfzone dijo...

MmmMmMmMmmm... ese cous cous dulce acaba de entrar en tromba a la carpeta de recetas pendientes.
En casa somos unos fanáticos absolutos de los dátiles y las especias, ¡así que esto va a estar genial!

Noema dijo...

¡Chapó! Las dos recetas me han encantado, yo sí que soy de sopas y esa tiene un aspecto redondo, perfecto. Y bueno, con la historia de tu familia no he podido evitar una sonrisa (me recuerda en muchas cosas a la mía, donde también tenemos una relación muy estrecha con Oriente ;-)
Me parece estupendo eso de "educar el paladar", luego cuando se es mayor, cuesta. Aquí en Alemania me sorprendió mucho al pricipio ver a niños pequeños, en cochecito, comerse ansiosamente un falafel, lleno de verdura, con mucho perejil y todas esas especias. De lo que yo recuerdo, pocos niños tiran a lo verde por esa tierra nuestra. Además, creo que abriéndole el mundo a tantos sabores, no sólo estás educando el paladar de tu hijo sino facilitándole además su alimentación futura, ampliando su dieta con recetas sin gluten de otros lugares, que de otra forma, quizás no hubiera conocido ¿no?

delantal dijo...

Mª Luisa
son extraordinarias las fotos, pero es que las recetas no se quedan atrás, y la introducción que has hecho es de las que me gustan porque humanizan el blog, le dan calor y vida a lo que haces, motivación y emociones, cocina con verdad.
Eres una maravillosa cocinera.
Besos sin gluten.

Luz

Anónimo dijo...

TE QUIERO, HERMANA. QUE EL MAS GRANDE SIEMPRE PROTEJA TU FAMILIA Y ESTA PARTICULAR CAUSA QUE CON TANTO AMOR, RIGUROSIDAD Y ELEGANCIA DEFIENDES.

Nélida dijo...

Comparto contigo la idea de que el paladar se educa. No puedo comprender a algunos compañeros míos que sólo comen pasta, filete y patatas. Me da mucha pena que nadie les haya educado y que posteriormente, ellos mismos no se hayan ocupado de eso.
Respecto de la cocina árabe, yo no tengo ningúnavinculación especial, como tienes tu, pero me llama muchísimo la atención, me encanta su sabor, sus aromas...Será porque 800 años son muchos y tenemos un poso importante marcado a fuego.
Respecto de tu receta, ahora no, que con los rigores veraniegos no puedo ni pensarlo, pero yo soy supersopera así que me lo guardo y el próximo otoño caerá.

Su dijo...

Fantástico post de un tema para mi totalmente desconocido. He disfrutado de pe a pa.-letras, imágenes y sentimientos-
Un beso grande para toda tu familia.

pepa cooks dijo...

Increible, delicioso, vistoso, vaya dos recetas te has marcao, vamos que te han quedado perfectas y seguro que estarían buenísimas, besos pepa.

vacapaca dijo...

Que buenisima aportación!! y me encantó la historia de tu familia ... hace que nos conozcamos mejor! El mundo árabe me atrae mucho ... y sobretodo su comida... que suerte de tener alguien tan cerca que te puede aconsejar con temas así! y si viven allí la escusa perfecta para hacer alguna escapadita. Un saludo, Montse.

Bea dijo...

Hola Maria Luisa, a mí también me apasiona este tema ya que estudié árabe clásico en la universidad. Curiosamente tengo en mi carpeta de pendienes un par de recetas árabes para hacer cuando vuelva de vacaciones...

Me ha encantando tu historia y la de tu familia, y por supuesto la receta.

Un fuerte abrazo

B

Inmaculada (Adi) dijo...

Jo... dos al mismo tiempo y además con unas explicaciones exahustivas. Eres la pera.

En mi casa somos más tirando a Guille, nos encantan las sopas, y desde luego el primer cous cous que has puesto cae seguro, yo lo conozco por mi suegra (mi suego nació en Casablanca y le encanta el cous cous tradicional), ella aprendió a hacerlo después de casarse y recuerdo que se pasaba toooooda la mañana preparándolo con nosecuantísimas clases de carne, muchicientas verduras, las pasas, haciendo la pasta en la vaporera y dándole vueltas durante no se cuantísimo tiempo... pero al final aquello era manjar de dioses.

Y sobre el dulce, pues me has dejado de piedra. Aunque yo suelo hacer el cous cous integral de la manera rápida, con agua hirviendo, siempre lo he preparado para acompañar platos salados, nunca dulces, de manera que esta receta es una sorpresa agradabilísima.

Copioteadas quedan las dos.
Un abrazo.

Ivana dijo...

Plas! plas! plas!
Estaba ansiosa por saber lo que estabas preparando, entraba en flickr para cotillear, pero nada!!
Que delicia de sopa! Me lo apunto y el cous cous ni te cuento!
Y como siempre la historia de tu familia hace que nos acerquemos un poquito más a ti!
Felicidades, sois un equipo estupendo!
mil besos

SandeeA dijo...

cuanto disfruto leyéndote y cuanto aprendo... no cambies!

Hannah dijo...

Precioso post, para leer y releer porque con toda la información que tiene hay que procesarlo bien. Yo también soy una enamorada de toda la cultura árabe, por motivos bien diferentes a los tuyos y que no se pueden contar en público, jaja.

Tampoco soy de sopas, me tira más tu cous-cous dulce, que tiene un pinta .. pero claro, como yo no he encontrado todavía la materia prima ...

Muack

Yolanda dijo...

Buena lección de cultura tanto costumbrista como gastronómica.

Me ha parecido muy interesante todo lo que nos has contado acerca del Ramadan y sobre las diferentes versiones que existen sobre la harira. Esta sopa se acerca mucho a la típica sopa de un cocido, aunque naturalmente las especias le darán un toque más que distintivo.

Y nos cuentas el esfuerzo de conseguir que tu hijo se adapte a los multiples sabores de los alimentos que nos rodean. Somos lo que comemos, frase archiconocida. Y es bien fácil entender porqué los niños toman demasiadas grasas. La culpa la tenemos los padres, sin duda, y los hábitos poco saludables que seguimos, ellos los copian.

Espero que sigas sorprendiéndonos. ¡Qué tontería! Siempre lo haces.

Un saludo.

Carmen dijo...

Cuanto me ha gustado esta entrada ,has conseguido que te conozca mas y que disfrute pensando en esos ingredientes tan ricos de tus recetas ,este mes me gusta mucho la propuesta de hemc y quizas aporte algo en cuanto tenga mas datos para las recetas que quiero ,muchos besos 0 gluten

Onega dijo...

Me ha encantado esta historia, tu historia, además has contribuido a disminuir mi ignorancia en temas, costumbres y tradiciones culinarias árabes.
Tus dos platos creo que te han quedado genial.. por lo menos a la vista, pero como nunca he probado ni harira ni el cous-cous dulce no podría opinar....
eso sí , de aspecto..perfecto!!
un beso, sin gluten, claro!!

amiloquemegustaescocinar dijo...

Madre mía qué regalazo!! no sabía de qué iba el HEMC de este mes porque como siempre ando un poco perdida... :P La cuestión es que me acaba de llegar una tajine que había comprado en internet y este finde estoy organizando una comida "marroquí" con los amigos: tajine de cordero, cigarrillos de carne hecho con pasta filo, ensalada de pepinos, baklava (que es una receta turca pero muy parecida a los dulces marroquís)... así que me viene que ni pintao ;)
Tu receta es genial, la sopa (yo soy muuuuyy de sopas :) y el cous cous que adoro pero que nunca he comido dulce.
Muchas gracias!!!! :)

Begoña dijo...

Maria Luisa : un 10
Me encanta la Harira y te ha salido de lujo. Lo del cous cous dukce me ha dejado sin palabras. No lo conocía, pero lo voy a hacer pronto.
La historia de tu familia genial. Me encantan las familias con "historia". El resto resultan aburridas.
Un saludo, Begoña

recetasdemama dijo...

Enhorabuena por el post, por las recetas, por las fotos.... ¡¡eres genial!!

Carlos Dube dijo...

Sin duda (para mí) uno de los grandes post del mes. Un enternecedora historia de amor y añoranza con tus hermanos, una extraordinaria explicación de las que vas hablar, un buen trabajo de investigación por tu cuñada y por la red, un inmejorable acercamiento de otras culturas a la nuestra, y dos recetas a cada cuál mejor. Sin uda me quedo con la harira, que creo que no he probado pero no va a faltar mucho para reproducirla fielmente den base a tu receta.

Prueba con el ghee, en vez de con mantequilla, se puede acercar más al sabor del smen y es muy fácil de hacer en casa, busca 'ghi casero' en google ;).

Y por último siempre es un placer leerte, exprimes al máximo la sensibilidad que hay que dedicar a la cocina independientemente del universo sin gluten.

Un verdadero placer. Un saludo.

El cullerot Festuc dijo...

Que enriquecedor lo que nos cuentas de tu familia!! Y es que la fe desde la tolerancia nos puede hacer aprender tanto...lástima que algunos no lo vean de este modo! Me ha encantado al receta (que desconocía), la historia del Ramadán y gracias por poner que era el Ras el Hanout...aisss..cuánto tengo que aprender....
Felicidades a todos!
Besos,
Eva.

Juan dijo...

Hola María Luisa. Me ha encantado tu exposición.
Y en cuanto a las dos recetas que has puesto, puedo dar fe que las dos son algo fuera de lo normal.
Están riquísimas.
Saludos

RuAn dijo...

Francamente, me parece, y espero no ser mal educado al decirlo ni estar pisando aire, as tenido ( y presupongo que tienes) una vida muy plena...eso es fantastico. SAúdos e apertas

Pikerita dijo...

Me lo imaginaba... Esta mujer consigue el cous cous sin gluten... Desde luego es que eres ingeniosa y yo diciendo por ahí que el cous cous no existe sin gluten.... si es que tengo mucho que aprender leches!!!
Un besote y gracias por la lección.

xocolata dijo...

Cada vez que me asomo a este blog me llena una sensación de paz y tranquilidad que se esparce en el ambiente. La dulzura que transmites en tus escritos y el cariño con que describes las recetas hace que me sea difícil pasar un solo dia sin ver qué habrás escrito.
El don de palabra debe ser algo genético, pues no creo que puedas envidiarselo a tu hermano.
Las 2 recetas son geniales y la presentación fenomenal.
Felicidades!
Mònica

Mar dijo...

Cariño, que cositas más ricas, no sabría por cual decidirme bueno y tu dirás: Mar, hija no seas tonta, haces las dos y listo! pues eso va ha ser solo que me falta algún ingrediente, pero iré buscando por ahí...
Un beso cielo

sonieta dijo...

:-O

Es mi boca abierta....abierta por la maravillosa receta y por las fotos...Adoro todo lo árabe y bueno....me ha encantado. Tengo mucho cariño a tus hermanos y me ha parecido precioso que hayas escrito sobre ellos...

Harira y cous cous dulce....mmmmm...Hoy he cocinado taboulé precisamente!!

Ayer tarde me fui al centro y pateé varios lugares en busca de tu encargo..."res de res, xiqueta". Ya lo siento...

Ya queda menos para vernos....Os quiero, comare

Marta dijo...

En mi familia hay una relación "especial" con Marruecos, por eso, cuando te leía me han venido mil recuerdos de repente.
La sopa me ha encantado, además en casa somos muy soperos y muy de especias. En cuanto al cous-cous, nunca lo he probado dulce pero viendo el tuyo es que se me antoja ya!
Nena, como me gustan tus post, tienen encanto y transmites mucho cuando escribes.
Gracias por la información.
Besos

javi dijo...

Muy buen post, muy buena la esplicación, te has ganado un premio sin gluten, pasa a recogerlo.
Besos.

somaral dijo...

Guapísima...
me acabas de enamorar (otra vez). Es uno de mis platos favoritos (junto a la mousaka).
Me gusta mucho vuestra receta (gracias a tu hermano y a tu cuñada), me la guardo con vuestro permiso.

Las fotos merecen un comentario aparte.

besos a todos

La cuina vermella dijo...

Un beso a tus hermanos!!! y a tu cuñada que tanto te ha ayudado (y que gracias a vosotras dos estamos disfrutando de este post maravilloso).
Aún estoy en pijama, y os estoy haciendo la ola por este post alucinante (imaginate la escena!!!).
En fin querida, como siempre nos sorprendres y nos haces un poco mas felices. Te queremos.

Caminarsingluten dijo...

¡Menudas recetas!, ¡Menudas fotos! y sobre todo que maravillosa entrada para el post, seguidas de unas exquisitas recetas y un final impresionante, este no es un post es un SUPER ARTÚCULO CULINARIO E INTEGRADOR DE CULTURAS.

Lo hemos imprimido para leerlo más tranquilamente y para hacer estas dos recetas.

Besotes,

Ana y Víctor.

salvia dijo...

Madre mía que riquíiiisimo todo!!!
La sopa.... es que me están dando ganas de meter una cuchara por la pantalla y el cous cous dulce, qué maravilla!!!! Me ha encantado!!! Besotes!!

sol dijo...

Me he emocionado con la receta y el relato. Me encanta leerte. La receta de "Harira" se ve buenísima, contundente y especiada, me ha gustado mucho. Las fotos preciosas.
Un beso

Anónimo dijo...

hola guapa, madre mia que se cositas! yo no sé si será de familia o qué pero yo tampoco es q sea muy sopera, sin embargo he tenido el honor de probar la harira 2 veces (vivi una temporada con una chica árabe) y como tiene tanta cosita y especia hace q no sea una sopa normal y que sea más rica....todavía ando atascada con las trufas (es q la de chocolate blanco la tengo q hacer si o si) asi que esta la guardo para más adelante o ya para el invierno pq, por lo menos lo que yo recuerdo de ella, es que era muy muy contundente como para ser tomada en agosto!un beso muy fuerte para ti y tu family.Julia

Ajonjoli dijo...

espectaculares ambas recetas y la detallada explicación. Me encanta la harira, la he probado en mis viajes a Marruecos y me gusta muchísimo, probaré con tu receta.
Un beso.

Dolorss dijo...

Una gran receta, y como la mayorías de ellas hay una gran historia detrás.
He leido tu post entero sin respiar casi, absorta y admirada.
No se si te lo han dicho alguna vez , yo te lo digo ahora:
Nena tu vales mucho!!!
besos

María José dijo...

Me ha emocionado leer esta entrada tan llena de cariño y sentimientos...
Totalmente nuevas para mi tus recetas, consigues transmitirme tu entusiasmo.
Enhorabuena, de verdad.
Una fuerte abrazo,
María José.

Kako dijo...

Verdaderamente que este Hemc ha tenido un valor extra para ti. He disfrutado mucho de tu relato y tambien he aprendido algo mas sobre este mundo algo lejano para mi, de sus costumbres y comidas que por cierto, al ser desconocidas, lo hacen muy interesante.

La Harira muy novedosa, un plato suculento que con ganas me comería despues de un ayuno y ese cous cous dulce debe ser de escándalo, lo he preparado con manzanas y canela y ha quedado delicioso, ahora con dátiles debe ser un manjar.

Tremendo aporte y sin nada de gluten!

Besos y gracias.
Kako.

SANDY dijo...

Desde luego que estas dos recetas te honran como hermana, como amante de otras culturas y por lo tanto de otras gentes, ojalá hubiera muchas personas como tú en este mundo tan intolerante. Gracias por llenarme de aromas y sabores y por enseñarme una pequeñísima parte de las buenas cosas y que tienen nuestros vecinos, un beso sin glutén para tí y los tuyos.
He tomado nota de todo, solo me falta hacer el Ras-el-hanout que tengo una combinación de especias en casa para hacerlo.

marilu perez dijo...

María Luisa,
Que interesante el tema de tus hermanos, desde luego, poder conocer otra cultura gracias a unas personas tan cercanas es un lujazo.
Las recetas me han gustado muchísimo, y la verdad, tu hijo me ha convencido para hacer Harira cuanto antes
Besos y gracias por compartir tantas cosas interesantes!

cerise dijo...

Como siempre es un placer leerte, y me has hecho recordar la primera vez que comi Harira, de eso hace mucho , vivia en Francia y mi amiga del alma del momento era de Algeria , su madre hacia este plato a menudo, y esa fui la primera vez que comi garbanzos, alucinaba con estas bolita ( yo era una niña) .

macarena dijo...

Ayyyyy! Con lo que me gustan a mi estas cosas y la comida marroquí. Y encima con receta de allí auténticamente auténtica. Si quieres matarme del todo dile a tu cuñada que te de la receta de la pastela o de un corderito con almendras o de esos pastelitos a base de miel y frutos secos... Y ni te cuento el placer visual de ver lo que pones, que no sabes lo que me gustan las fuentes y los platos que se ven, la tallinera (no sé si se escribe así...), las especias...Otro 10 para el fotógrafo. Como diría una amiga mía,esto está de lujo moruno. Un beso "chula",

Macarena

CocinArte dijo...

Querida Mª Luisa, no sé por donde empezar!! Lo primero decirte que me ha parecido preciosa tu introducción...me ha encantado conocer un poco más a tu familia y entender la vinculación con este HEMc...yo también he tenido vinculación...por eso para mi era un tema especial y que conozco!!

En segundo lugar, has hecho esta maravillosa harira...que yo también tenía pensado hacer, pero que con el calor no me apetecía mucho. Es una delicia de sopa, especiada, cálida...y muy nutritiva!!!Tu presentación y tus fotos, como siempre maravillosas!!

Y tercero y último, olé por conseguir hacerla sin gluten y que a Martí, le haya encantado!!


Besos desde Barna
Núria

suria dijo...

¡¡MENUDAS RECETAS!! ¡¡MENUDAS FOTOS!! Me he emocionado con la receta y el relato y por supuesto con la dedicatoria, muchas gracias por transmitir esta receta tan especial para nosotros con tanto cariño y sentimiento.
Y por ultimo OLÉ por hacer la harira sin gluten.
Enorabuena de verdad un fuerta abrazo.
SURIA

Giraluna dijo...

Hola Mª Luisa!!!
Qué maravillosa forma de acercarnos un poquito más a ti. Me ha encantado como nos has descrito esta tradición tan desconocida para algunos...
La presentación es preciosa ;)

Un beso, Giraluna

nellita dijo...

jajaja!!! Yo también soy un poco Mafalda (Me he enterado que Quino ha publicado "La aventura de comer" ;)

Pero creo que MAFALDA no se resistiría tanto a probar ésta deliciosa receta!!! (y yo tampoco)

PD: salió correo para España!!!
un beso amiga!

Mai dijo...

No solo me ha gustado la harira, de la que soy una fan , me ha encantado el relato que has hecho el cual creo que hará que mucha gente se aproxime mucho mas a otras culturas y las respete sin miedo y de manera mas abierta.
Mi relación con el mundo árabe por supuesto no es tan estrecha como la tuya ,pero por motivos que ya contaré en mi blog hace que conozca muy de primera mano también el mundo musulmán y el ramadán .
Debo decir, que al no ser yo una gran amante de los dulces la mayoría no me gustan demasiado, me empalagan enseguida pero animo a los golosos porqué lo van a disfrutar de lo lindo.
Un gran abrazo y enhorabuena por la educación y la dedicación que le das a tu hijo.
mai

Margot dijo...

Precioso tu relato, tanto el familiar, como el del Ramadan.
Y esa sopa muy completa.
Un abrazo
MARGOT

il ramaiolo dijo...

Hola!!! Como estas! Hace tiempo que no nos encontramos, tus posts siempre me gustan, aun si no te dejo comentarios, siempre los veos...
estoy un poco "de prissa" porque entre de poco voy a casarme y hace dos meses que siempre me voy por trabajo... tengo mil cosas que hacer! pero nunca me olvido de cocinar y hacer photos! Gracias por tus palabras!! Harè tu cous cous.. besitos!

bajoqueta dijo...

Después de la explicación entiendo lo bien que has podido prepararlo todo. Que bien poder fusionar cocinas de varios paises.
Descubrí el cous-cous no hace tantos años, y cuando le encontré el punto, va y ahora no puedo comer :( Yo quiero de este de maíz! ´¿Dónde puede conseguirse?

glutoniana

Pulga dijo...

aún ahora me asombra y me parece tremendamente curioso como nuestra vida se mezcla con lo que cocinamos, como los platos se entrelazan con experiencias y sentimientos para convertirse en la famosa madalena...

Charo Barrios dijo...

Muy ilustrativo tu post, y además fácil de preparar. Las fotos, como siempre, obras de arte. ¡pedazo de blog!

*AnGy* dijo...

¡Hola!¿Tienes facebook?,en mi blog "El rincón de Angy" tengo un sorteo de un broche de una brujita y algunas cosillas más.¡Pásate!
muak

Maria Jose dijo...

Que bonitas fotos, que buenas recetas y que interesante explicacion...Mª Luisa excelente como siempre...he sonreido al leer que a Martín le entusiasmó el menú, los niños son imprevisibles a que si?...un beso guapa

labambinaincucina dijo...

Qué valiente! ... por que si aquí en Cádiz capital hace un calor de muerte no quiero ni pensar lo que hace en Jerez! ... me guardo la receta, pero creo que hasta septiembre no te la copio, ahora que no veas que pinta tiene ese couscous. Besos guapetona!

Sonia Martín dijo...

La harira creo que es sino mi sopa favorita, sí una de las mejores que he probado en mi vida. Cuando estuve en Marruecos (durante el Ramadán) lo primero que comíamos para terminar el ayuno era la harira. Gracias por traernos esta receta y a mí unos recuerdos maravillosos. Una vez más ¡Felicidades por esas fotos! Un abrazo y un beso. Sonia
Lo olvidaba: quiero sacar una receta de cupcakes sin gluten ¿Serías tan amable, de si te la mando de antemano, revisarla para darme el visto bueno? Un besazo. Sonia

Zerogluten dijo...

Ni que decir tiene que por motivos personales y más que obvios me alegra de una manera especial que esta receta haya gozado del exito que le confiere vuestros comentarios, vuestros piropos, vuestras visitas. A los que no habiais venido nunca, como siempre bienvenidos, esta es vuestra casa sin gluten. A los incondicionales, siempre gracias por estar ahí siempre, para mi es muy especial que alguien dedique tiempo a leer y comentar lo que con tanto cariño e ilusión escribo.
Feliz hemc a todos y besitos sin gluten.

CRIS dijo...

Ni idea que hubiera cus-cus de maiz, gracias por informar, lo buscaré porque me parce un substituivo excelente.
Un besazo sin gluten

Margarida dijo...

Realmente ¡Espectacular! Desde hoy quedo rendida a tus pies y a tu cocina.
No soy capaz de añadir nada nuevo ni que mejore lo que ya te han escrito.

Besitos mil

Ana dijo...

Mira que habré comido veces el couscous pero no se porque nunca había probado la harira... creo que apartir de ahora me voy a aficionar un montón a esta increíble sopa, me he propuesto cenar siempre sopas o cremas o wnsaladas para evitar los bocatas!!!!

Besos...

eli dijo...

me super encanto tu blog. una pregunta, donde puedo conseguir esa mezcla de especies ras el hanuot? yo soy de argentina.
Un beso enoorme y felicitaciones.
Elizabeth

Zerogluten dijo...

Cris,

efectivamente, existe y gracias a él no tenemos por qué privar a los celiacos de su textura y los platos que se preparan con el. Me alegra que te guste.
Besitos sin gluten.

Margarida,

viniendo de tí es todo un halago. Te admiro muchísimo como cocinera. Mil gracias.

Ana,

pues si la pruebas seguro que te aficionas, porque yo que no soy sopera he quedado enamorada.
Besitos sin gluten.

Eli,

bienvenida. Muchas gracias por tus halagos. Todo un placer.
Supongo que si donde vives hay alguna tienda de especias marroquies, la tendrán o te la podrán preparar.
Aquí en algunas grandes superficies, en la zona de alimentación internacional también la hay.
Besitos sin gluten

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