jueves 19 de noviembre de 2009

TRUFAS DE CHOCOLATE Y MENTA

Que digo yo que Martín cerveza no podrá tomar, pero que de trufas se nos está poniendo las botas.

También conozco a una princesa que dice que su
reina madre toma una al día.

Hay a
quien se le anima la tarde con un pequeño bocado chocolatoso.

Y sé de un precioso rubio que al menor descuido se come cuatro de una sentada dejando al personal compuesto y sin trufas.

Por qué, a quien no le gusta el chocolate?





TRUFAS DE CHOCOLATE Y MENTA.

INGREDIENTES:

220 grs. de chocolate de buena calidad. En este caso un Cacao Barry a un 76% Équateur origine.
150 ml de nata.
25 grs. de mantequilla.
20 grs. de menta fresca. Yo en mi pequeño jardín por cortesía de mi amiga tengo menta inglesa, también conocida como menta negra o piperita.
Esencia de menta libre de gluten.
Chocolate en tableta (en este caso Lindt postres 70%. Lindt es una marca que declara alérgenos, pero luego cuando hablas con ellos no quieren todavía garantizar rotundamente. Yo leo el etiquetado y consumo bajo mi responsabilidad. Nestlé postres está garantizado).




PREPARACIÓN:

Picamos las hojas de menta y las introducimos en la nata. Filmamos, llevamos al frigorífico y dejamos reposar unas 24 horas. Pasado este tiempo, colamos presionando bien las hojas de menta para extraer todo el sabor y aroma, medimos la nata y añadimos la nata que nos falte hasta llegar a los 150 ml, pues en el proceso de reposo y colado se habrá perdido un poco de nata. Con el método en frío para añadir sabores, se consiguen resultados más limpios que infusionando en caliente, pero si se tiene poco tiempo y necesitamos nuestras trufas para un detalle urgente, podemos poner a hervir con la menta unos minutos y luego tapar y dejar infusionar unos 10 minutos. Colamos, volvemos a calentar y seguimos en mismo proceso.

Llevamos ahora la nata a ebullición y cuando la alcance, tiramos encima de nuestro chocolate. Mezclamos bien para que se funda correctamente y es cuando vamos añadiendo la mantequilla cortada en pequeños cubitos. La añadimos poco a poco y moviendo bien para evitar el choque térmico y facilitar la fusión de todos los elementos. Si se hubiera enfriado demasiado rápido y no fundiera totalmente podemos meter la mezcla en el microondas por cortísimos espacios de tiempo siempre para evitar que se queme el cacao.

Añadimos ahora nuestra esencia de menta para acentuar el sabor. Aquí la cantidad es a gusto y dependiendo de la intensidad de nuestro aromatizante. Yo he utilizado el de peppermint de la marca Nielsen Massey, gluten free, que compré en mi tienda favorita de Zaragoza y que no es demasiado fuerte, así que añadí como unas 50 gotas.
Filmamos y llevamos a la nevera para que la masa adquiera consistencia. Pasadas unas horas, podemos formar nuestras trufas y bañaremos en escamas de chocolate.
Yo para conseguir las pequeñas lascas, cojo una tableta de chocolate que esté bien dura y con un cuchillo que esté muy afilado, voy deslizándolo por el borde raspando el chocolate para conseguir nuestra cobertura.


Listas para el homenaje chocolatoso.

Os deseo un fabuloso y feliz fin de semana. Besitos sin gluten sabor a chocolate.



domingo 15 de noviembre de 2009

POLLO A LA CERVEZA


- -Camarero, una cerveza bien fresquita, por favor.

Este gesto que a muchos os resultará familiar, para un celiaco es toda una utopía. Y de la tapita, mejor ni hablamos. Ciertamente con la edad que tiene Martín esta situación no me preocupa demasiado, pero en pro del colectivo celiaco tengo que decir que esta es una de las rutinas que más echan en falta los celiacos adultos.

Cuando lo diagnosticaron con tan solo 16 meses me metí de lleno en el mundo de los foros de celiacos y pude comprobar cómo para la mayoría de los que habían sido diagnosticados con cierta edad, su mayor pena era no poder tomarse una cerveza sin gluten decente aunque fuera en su casa. Aunque los avances en el mundo “sin” van lentos, es cierto que se van dando pasitos, cortitos, pero pasitos al fin y al cabo. En una conferencia del prestigioso y ya fallecido Dr. Enrique Méndez en el año 2006, nos desveló a los asistentes que en breve se iba a comercializar una cerveza “normal” con sabor normal, para el regocijo de todos los mayores de edad intolerantes al gluten que asistían en aquel momento al encuentro. Se trataba de la Estrella Damm Daura.

Poco después y con motivo de la Expo de Zaragoza, la empresa cervecera con más variedades de nuestro país, La Zaragozana, creó una cerveza lager especial de baja fermentación completamente apta para el consumo por personas celiacas, Ámbar sin gluten. Hay que reconocerle que además de ser maña, cosa que en casa valoramos por aquello de hacer patria, es una cerveza de una fabulosa calidad. En casa, pese a que quien la consume no tiene problemas de celiaquía, la compramos para evitar que desaparezca por temas de ventas y además, me resuelve el problema de poder seguir haciendo los guisos con cerveza que tanto nos gustaban en casa antes del diagnóstico y que gracias a cervezas como Ámbar celiacos, podemos seguir disfrutando.

Espero también que el día que Martín se haga mayor y quiera salir de cañas con sus amigos, se hayan dado muchos pasitos en el mundo sin gluten y pueda disfrutar de estas cervezas con normalidad en cualquier bar, acompañado de un montadito sin gluten si puede ser, pero de momento los celiacos españoles por desgracia solo pueden salir de vinos y con poca oferta para picar.

Cada día un grano pon y harás un montón. Yo dejo hoy aquí el mío.








POLLO A LA CERVEZA

INGRENDIENTES:

2-3 muslos de pollo por persona.

Un puerro.

Una cebolla.

2 zanahorias de tamaño medio.

Un botellín de Ámbar sin gluten (de venta en El Corte Inglés, Alcampo y Mercadona).

Sal, pimienta y aceite de oliva.

PREPARACIÓN:

En una cacerola ponemos un fondo de aceite y doramos un poquito los muslos previamente salpimentados. Yo pongo esta pieza del pollo porque en casa es la que más gusta por su jugosidad, pero evidentemente cada uno puede utilizar el corte que prefiera. Apartamos y reservamos.

En el mismo aceite rehogamos el puerro y la cebolla, cortados en rodajas. Después de haberlas tenido un par de minutos, añadimos las zanahorias que iran cortadas en rodajitas más finas. Cuando hayan tomado un ligero color dorado, añadimos el pollo y la cerveza dejando cocinar a fuego medio durante unos 35 minutos, sin tapar del todo la cazuela. El tiempo de cocción también depende del punto en el que nos guste el pollo, esto ya son cuestiones personales.

Pasado este tiempo, se retira el pollo, y la salsa se tritura con la túrmix. Se vuelve a poner todo junto al fuego dando un par de hervores y rectificando del sal.

De guarnición se puede acompañar con un arroz blanco o unas fabulosas patatas de Sanlúcar de Barrameda bien frititas y hale! a mojar pan sin gluten.

Aprovechar el momento para comentar, que Juan Ramón, cocinero de profesión y vocación, maravilloso bloguero y profesor de la Escuela de Hostelería de Cádiz, se ha volcado con la organización de un curso de cocina sin gluten, demostrando no solo la categoría que le avala como profesional , sino también una gran sensibilidad personal. Me apena decir que el colectivo celiaco por costumbre se mueve más bien poco, pero ocasiones como esta no se suelen dar muy a menudo y el curso promete, así que luego no vale quejarse. Dicho queda.

Besitos sin gluten a montones.

domingo 8 de noviembre de 2009

GALLETAS DE MANTEQUILLA DE CACAHUETE

Fuera hace frío, viento y no hay apenas luz. Yo te ofrezco






Buena música y mi película favorita.



Café con leche calentito



Y galletas caseras de mantequilla de cacahuete

GALLETAS DE MANTEQUILLA DE CACAHUETE.

INGREDIENTES:

Para la mantequilla de cacahuetes:

2 tazas de cacahuetes tostados y pelados.
3 o 4 cucharadas de aceite de nuez
2 cucharadas de azúcar.
1 pizca de sal.

Para las galletas:

125 grs de mantequilla de cacahuete.
25 grs de mantequilla salada.
100 grs. de azúcar moreno muscovado.
150 grs de harina Mix Dolci de Schar.
1 huevo.
7 grs de levadura Hacendado.

PREPARACIÓN:

De la mantequilla de cacahuete:

En un robot de cocina con bastante potencia, en mi caso la thermomix, triturar los cacahuetes un poco. Yo retiro dos cucharadas de trocitos que más tarde me servirán para que nuestra mantequilla tenga textura crunch. Triturar ahora a tope hasta conseguir una masa suave. Añadir el resto de los ingredientes y volver a triturar. Probamos y modificamos al gusto si fuera necesario. Mezclamos con los trocitos y listo para meter en nuestro recipiente de cristal y al frigo.

De las galletas:

Precalentamos nuestro horno a 180º.

Mezclamos hasta conseguir una pasta suave la mantequilla en punto pomada, la mantequilla de cacahuete, el azúcar y la sal.

Añadimos el huevo batido y cuando todo está bien mezclado vamos añadiendo la harina que previamente habremos mezclado con la levadura. Con esta masa y con nuestra bandeja de horno forrada con nuestro papel vegetal o silpat, vamos haciendo bolitas que aplastaremos ligeramente con la palma de la mano. Horneamos entre 12 y 15 minutos.


Tienes un plan mejor?

Besitos sin gluten y feliz semana de otoño.


lunes 2 de noviembre de 2009

HEMC 38. BERZA JEREZANA

hemc #38 - comida de mi pueblo

Hablar de Jerez de la Frontera es hablar de palabras mayores. Supongo que no es un mal ejemplo esto, pero por supuesto que hablar de Jerez obviando que es cuna flamenca, no tiene sentido. Igual es muy osado decir que la cultura jerezana se sustenta en tres pilares fundamentales, el vino, el caballo y el flamenco, este último ligado íntimamente a la raza gitana que tanto y tanto ha aportado a la cultura y gastronomía de esta ciudad, pero sinceramente creo que esto es así. Cifras como 12.000 gitanos censados en nuestra ciudad, hablan por sí sola. Ellos no solo nos han regalado su música y su arte en los escenarios y en la calle de forma espontánea, es que en los fogones se manejan como nadie. Hay muchos libros de cocina gitana, en donde podemos encontrar verdaderas joyas gastronómicas, porque para quien no lo sepa, su paso por la campiña jerezana nos ha dejado platos repletos de ingredientes humildes que bien tratados se convierten en festivales culinarios.

Me imagino que cuando hablo de berza jerezana muchos de vosotros habeis pensado en una col. Suele ocurrir. En Jerez la berza en un MARAVILLOSO y contundente potaje que mezcla dos legumbres, garbanzos y judías, y que lleva como acompañamiento la “pringá”, o lo que es lo mismo, morcilla, chorizo, carne de cerdo y papada, y por último verdura. Estas últimas con las que dan nombre a la berza y normalmente son tres, aunque luego en cada casa la berza es un mundo. Está la berza de coles, la de tagarninas y la de judías verdes con calabaza. A mí particularmente la que más me gusta es la berza de tagarninas. Y ahora toca la otra pregunta: tagarninas? Pues es una planta silvestre de la familia de los cardos, que aunque su consumo no es ni muy extendido ni muy conocido, os aseguro que es una delicia. Es una verdura fina en paladar y super agradecida en la cocina. En la plaza (o mercado de abastos) de Jerez, es habitual encontrar en la plazoleta de entrada a la misma, pequeños puestos de venta que se montan sobre las propias cajas que se utilizan para traerlas en moto desde el campo hasta el mercado. Las mujeres las limpian al solecito y las embolsan listas para pasar por agua y al potaje.

Una de nuestras más ilustres jerezanas, Lola Flores, adoraba este plato que hoy nos ocupa, como podeis leer en este maravilloso documento extraído de un periódico digital de Jerez, La Voz. Solo ella era capaz de mover la bata de cola como lo hacía después de un buen plato de berza. Os dejo con el pasaje que espero os guste tanto como a mí.


"Cuando Lola irrumpió en el comedor y vió la mesa con las fuentes repletas dijo: «esto sí que es una mesa bien puesta, y una fritá de pescado en condiciones. ¿¿Qué arte hay en Jerez!! Igualito que anoche en Sevilla, que la señora marquesa puso para cenar huevos fritos con papas; pero un huevo frito pelao y mondao, ni más ni menos, ni menos ni más. ¿¿Qué poca vergüenza, ponerle a una artista como yo un huevo frito para cenar!!».

Después de hacerle honores a aquel exquisito surtido de pescado, dio también buena cuenta de la berza y de la pringá. Para el postre, Doña Andrea apareció con una fuente de tocino de cielo de La Esperanza, dulce preferido de Lola del que presumía allá donde iba porque era el postre de su tierra.

Después, en la sobremesa, felicitó a la anfitriona por tan opíparo almuerzo y entre cafés y pitillos, se habló de Jerez y de los jerezanos, del mundo del arte, de los dineros, etc.

Ya próxima la hora de los ensayos en Villamarta, antes de irse, le dijo Lola Flores a la anfitriona: «Andrea hija, ¿ha sobrado berza?». A lo que Doña Andrea respondió: «más de media olla». «¿Por qué no me llevas luego una poquita al Villamarta?». «Lo que tú quieras Lola, pero: ¿con lo que has comido hoy?...». (A Doña Andrea le preocupaba que Lola comiera más berza porque a la artista le esperaban nada más y nada menos que dos funciones). «Tú me llevas una poquita, que cuando termine la primera función me va a sentar muy bien un platito de berza calentita». «Bueno, no te preocupes que yo te la llevo», respondió Doña Andrea.

Por la noche, antes de que finalizara la primera función, ya iba Doña Andrea acompañada de su hija Rosario calle Honda abajo con un canastito con la berza caliente camino del Villamarta. Antes pasaron por la panadería de Los Pérez en la calle Arcos en donde a esa hora ya estaba saliendo la primera hornada. Así que, con el cundi de pan blanco caliente y la berza todavía humeante entraron en el Villamarta por la puerta de «los artistas» en la calle Medina. A su paso, madre e hija iban perfumando de berza y pan caliente los corredores del teatro.

Con las puertas de par en par, el camerino de Lola se encontraba repleto de aduladores, toda aquella clase seudo-aristocrática que por aquellas calendas gustaba de figurar. Apenas Lola vio a Doña Andrea y a su hija, las cogió por las muñecas y dirigiéndose a los allí presente comentó: «señores, me vais a perdonar pero me encuentro muy cansada y todavía me tengo que arreglar para la segunda función». Sin soltar las muñecas de la señora de Agarrado y de su hija, Lola despidió a aquella pléyade mientras que quedamente decía: «ustedes dos quedaros aquí conmigo». Apenas estuvieron solas, Lola abrió el canasto y a sopones de pan blanco acabó rebañando el fondo de la cacerola. «Lola, por Dios», exclamaba Doña Andrea, «que no te van a entrar los trajes, además, con lo que tienes que bailar, cantar, declamar, etc...». «No te preocupes que ahora cuando yo salga, pego dos saltos y todo esto (señalando a su barriga) se me va a los pies de momento».

Y así ocurrió, apenas salió con la bata de cola blanca abanicándose y recorrió el escenario, fue suficiente para que la gente cautivada por la fuerza arrolladora de su arte se pusiera de pie. Aquel día cosechó un éxito clamoroso. Al finalizar la función, por los pasillos camino de su camerino, con un guiño le dijo a Doña Andrea y a su hija: «tu berza hija, tu berza».


• Andrea y Rosario Agarrado. Madre e hija pertenecientes a una familia ilustre de Jerez que regentaban una prestigiosa joyería en la calle Honda en pleno centro de la ciudad.
** Villamarta. Teatro jerezano de 1928 construido a iniciativa del marqués de Villamarta del que toma su nombre.







BERZA JEREZANA

INGREDIENTES:

Garbanzos y alubias. En mayor proporción estas últimas. Yo para 4 personas pongo 250 de alubias y 150 de garbanzos.
Una cebolla.
2 ajos.
Un buen trozo de morcilla sin gluten. Si es de Ronda, mejor que mejor.
Chorizo sin gluten.
Un trozo de magro de cerdo.
Un trozo de papada de cerdo.
Un buen puñado de tagarninas.
Unas 3 varas de apio.
Unas 3 o 4 pencas de acelga.
Agua, sal, pimentón libre de gluten y una buena cucharada de manteca “colorá” sin gluten (mi carnicero José la hace a las mil maravillas).

PROCEDIMIENTO:

Poner en remojo la noche anterior las alubias y los garbanzos.

En la olla a presión poner por este orden las legumbres, la cebolla, los ajos con su piel y una rajita para que suelte el sabor, los avíos de la pringá y por último las verduras. Las verduras tienen que ir picaditas. Como os he dicho las tagarninas las venden ya listas para el potaje, pero el apio y las pencas de acelgas se limpian de hebras y se cortan a trocitos. Se cubren con agua, en mi caso ya sabeis que mineral, se pone una cucharadita de café de pimentón y una buena cucharada de manteca colorá. Contamos 40 minutos desde que gira la válvula y pasados los 40 minutos destapamos la olla, pasamos por la túrmix unas poquitas legumbres devolviéndolas al potaje y ponemos a hervir destapado a fuego lento unos 15 minutos. Como todos los potajes está infinítamente mejor de víspera.

Evidentemente este potaje como todos se puede hacer prescindiendo de la olla, al chup chup de toda la vida. Si lo hacemos así, iremos quitando la espuma que van soltando las legumbres al principio y nunca dejaremos que el agua no cubra las legumbres. Si tenemos que añadir agua, lo haremos con agua fría, para asustarlas, pues esto reduce las molestas flatulencias que se producen tras la ingesta de legumbres.

Aquí tenemos costumbre de poner una rodajita de cada embutido en el plato, pero además cortamos a trocitos todo lo que compone la pringá y esto, en montaditos, en “tostaítas” o para desayunar al día siguiente en un buen mollete de la zona, es para mover la bata de cola o lo que sea menester.



Esta entrada se la dedico a mi abuela María Luisa que hacía la berza como nadie y a la que cada día echo más de menos, aunque la tenga presente cada vez que me miro las manos en la cocina.

Muchísimos besos sin gluten.


miércoles 28 de octubre de 2009

MINI PIZZAS DE PESTO Y QUESO DE CABRA

Hacía tiempo que un deseo me rondaba la cabeza. Aunque pueda parecer algo sencillo lo he intentado varias veces y ninguna lo he conseguido. Quería ser un poco Jamie Oliver, en eso no soy nada original porque a cualquiera que le guste la cocina le ha ocurrido, lo sé y mi amiga Carmela, ha tocado con su varita mágica y tengo uno de los mejores regalos del año sin duda en mi balcón. Un arriate, que por cierto es una palabra preciosa, llenito de hierbas aromáticas. Tengo una albahaca que es un primor, orégano fresco que transporta a cualquier pueblito italiano con solo acercar la nariz, romero grande y verde, perifollo rizadito, rizadito, una menta chocolatera que me tiene absolutamente enamorada y un cebollino o ciboulette, que dirían los franceses.

El caso es que sin hablar ni pizca de inglés, bueno a little, pero muy little, vale? Hoy me he creido un poco Jamie y he recolectado albahaca de mi mini jardín y me he marcado un pesto que “quitaba toas las penas del sentío” (creo que esto no tiene traducción al inglés, jaja).

Con este pesto hemos hecho unas mini pizzas con queso de cabra que ciertamente nos han gustado mucho. Tengo que decir que esta masa de pizza sin gluten es la que utilizo siempre porque a mi gusto personal es sin duda la mejor, pero eso sí, sin gluten. No tengo ni la más remota idea de cómo quedará con harina de trigo, así que cada cual que utilice la suya de casa y si prueba a versionar la mía al mundo con, que me cuente qué tal. El caso es que esta masa queda crujientita si la extendemos mucho, o si dejamos más altura en la masa queda, esponjosa por dentro y crocante por fuera. Además toma color doradito y no hace bultos, muy difícil en el mundo sin gluten.

Ya ves Nimenos, yo también he puesto algo verde en mi vida hoy y estoy contigo, se ve todo de mejor color.






PESTO

INGREDIENTES:

50 grs de albahaca fresca.
50 grs de piñones.
70 grs de aceite de oliva.
Un diente de ajo.
Una pizca de sal.
100 grs de parmesano recién rallado.

PREPARACIÓN:

Tradicionalmente se hacía en mortero, pero teniendo robots que nos ayudan en la cocina, aunque a lo mejor el resultado no sea el mismo podemos dejar que nos echen un cable. Yo lo he hecho con la túrmix. En el vaso he puesto todos los ingredientes excepto el queso rallado. Se bate bien, se añade el queso recién rallado y se rectifica de sal y de aceite según la textura que queramos. Tengo que decir también que yo he hecho menos cantidad, solo toca calcular las proporciones y como la mano del cocinero también cuenta, rectificamos luego a gusto.






MASA DE PIZZA

INGREDIENTES:

200 ml de agua tibia
4grs de levadura instantánea para pizza (yo utilizo la de la marca Lesaffre, que encuentro en Makro y que es libre de gluten)
150 grs de harina Mix Pan de Schär.
½ “cucharadita de café” de sal.
1 “cucharadita de café” rasa de azúcar.
1 cucharada sopera de aceite de oliva.

PREPARACIÓN:

En un cuenco poner el agua tibia con la levadura, mezclar bien y dejar reposar unos minutos.

Añadir entonces la harina, la sal y el azúcar y mezclar bien. Ponemos el aceite y volvemos a mezclar. Yo esta tarea lo hago en la Kitchen con la pala mezcladora y una velocidad media suave. Debe quedar una pasta muy suave, algo líquida si me apuras. Con esto quiero decir que no es la típica masa de pizza que se extiende con rodillo, no podrías amasarla a mano si quisieras. Dejar descansar en el cuenco tapado con film en un lugar templado, un mínimo de media hora (si es más no pasa nada).

En un silpat o si no lo tenemos en un papel de horno, extender la masa. Si se quiere fina extender mucho o por el contrario si nos gusta un poco más tipo pan-pizza dejar más masa. Esta operación la realizaremos con el dorso de una cuchara. En este caso hemos hecho 6 mini pizzas, pero le podemos dar la forma que más nos guste, una grande cuadrada, dos de tamaño medio redondas o mini pizzas. Me gusta prehornearlas unos 5 minutos en blanco a 240º arriba y abajo. Sacamos y ponemos los ingredientes que más nos gusten. En este caso le hemos puesto un poco de pesto y una rodaja de queso de cabra. Espolvoreamos con una pizca de pimienta negra recién molida y volvemos a llevar al horno. 15 o 20 minutos serán suficientes para que las tengamos en nuestra mesa listas para disfrutar.


Carmela, en dos post seguidos te tengo que dar las gracias. Te voy a nombrar miembro honorífico de Zerogluten.

Mil besos sin gluten para todos.


lunes 26 de octubre de 2009

GARBANZOS CON LANGOSTINOS

Jerez:

Despedida

Madrid:

Low coast paranormal

Reencuentros

Roko

Babette

Encuentros

Tradiciones

Risas

Miel y chistorra: Diooooos ;-)

Cena de tradiciones milenarias en la mejor compañía

Desayuno a domicilio

Jerez:

Bienvenida. Mis chicos y mi pequeña. Soy feliz!

Ojalá la semana continúe siendo tan buena como lo que queda atrás.








GARBANZOS CON LANGOSTINOS

INGREDIENTES:

Garbanzos (yo para dos adultos y dos niños utilizo unos 300 grs. de garbanzos pedrosillanos)
Langostinos (los que la economía de cada uno permita, cuantos más, mejor)
Una cebolla.
2 dientes de ajo.
Pan rallado sin gluten.
Pimentón.
Laurel.
Sal.

PREPARACIÓN:

Ponemos los garbanzos en remojo con 12 horas de antelación.

Hervimos los garbanzos. Cada uno tenemos nuestra manera de hacerlo. Yo lo hago en la olla a presión, en una rejilla con laurel, sal y una cebolla. Para mí es importante utilizar agua mineral para estos menesteres, pues tengo comprobado que el agua del grifo encalla las legumbres. 35 minutos desde que empieza a girar la válvula y listos.

Pelamos los langostinos y hacemos un fumet con las cáscaras y cabezas, pasando luego por el chino y apretando bien para que suelten todos los jugos y el sabor. Reservamos el fumet.

En una cazuela ponemos aceite y los dientes de ajo picaditos. Cuando empiecen a coger color, separamos del fuego y añadimos el pimentón, rehogando bien . Esto lo hacemos fuera del fuego porque el pimentón se quema rápido y adquiere un sabor amargo muy desagradable. Volvemos a poner en el fuego y añadimos ahora los garbanzos y un pelín de pan rallado sin gluten. Volcamos el fumet y le damos unos hervores. Se rectifica de sal y por último añadimos los langostinos, que deben estar muy poco tiempo, pues el marisco se seca si se hace demasiado. Además hemos de contar que con el calor residual del guiso, nuestros langostinos seguirán haciéndose por dentro. Servimos inmediatamente y espolvoreamos con perejil picadito.


Esta receta tal cual, se la debo a mi gran amiga Carmela, que tiene unas manos maravillosas en la cocina. Hablar de cualquier cosa con ella siempre es un placer, pero las dos disfrutamos mucho charlando de fogones y de cocina tradicional gaditana. Gracias guapa, te quiero mucho.

Feliz semana y como siempre besos sin gluten para repartir.


domingo 18 de octubre de 2009

CHOCOCOCOS

Esto es un vicio





Y esto, otro




CHOCOCOCOS

INGREDIENTES:
100 grs. de leche de coco.
10 grs. de glucosa líquida.
240 grs. de chocolate blanco sin gluten.
20 grs. de Mycrio***.
50 grs. de coco rallado.

Recubrimiento:
Chocolate negro sin gluten.
Mycrio.
Coco rallado.





PREPARACIÓN:

Picamos el chocolate blanco y reservamos.

Mezclamos la leche de coco y la glucosa y llevamos a ebullición. Vertemos sobre el chocolate blanco picado para que funda, removiendo para que quede uniforme.
Dejamos templar la mezcla y cuando esté tibia añadimos el Mycrio y mezclamos. Ponemos a reposar en el frigorífico.

Cuando esté bien frio, metemos en una manga con boquilla lisa y vamos formando bolitas, dejando que se sequen para que formen costra. Aconsejo una vez hechas y sequitas, meter otro rato en el frigorífico.

Atemperamos nuestro chocolate negro. Yo realizo esta operación con Mycrio, pues me parece sencillo, rápido y cómodo, además de acierto seguro. Para atemperar con Mycrio, que es manteca de cacao en polvo, llevamos nuestro chocolate negro a 40º-45º para fundir. Dejamos enfriar nuestro chocolate a 34º 35º y añadimos entonces el 10% en Mycrio del peso de nuestro chocolate y removemos bien. Cuando la cobertura se encuentra a 31º 32º está lista para ser utilizada. Bañamos nuestras bolitas en la cobertura atemperada y pasamos por coco rallado.
Fuente: Petits chocolats Grande expérience.

EDITO. MYCRIO.

Para explicar lo que es el Mycrio supongo que primero es necesario especificar que para que el chocolate mantenga todas sus propiedades, utilizado en bombonería, es necesario atemperarlo. Con el atemperado se consigue una correcta cristalización de las moléculas de la manteca de cacao. Esto habitualmente se viene haciendo mediante técnicas de cambios de temperaturas exactas, dependiendo del porcentaje de cacao que tenga el chocolate en cuestión. Es decir, no es lo mismo atemperar chocolate negro, que con leche, que blanco. Atemperar es una técnica exacta, pero algo engorrosa. El Mycrio es un producto de la empresa Cacao Barry que consiste en manteca de cacao en polvo obtenida por criogenización. Con esta manteca, si fundimos a la temperatura correcta y añadimos un 10% del peso del chocolate, mantenemos la estructura del chocoalte y obtendremos nuestro atemperado de manera rápida, fácil y limpia.
Tanto este producto como la glucosa líquida se pueden adquirir en tiendas de alimentacion para hostelería.

Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra.

Feliz semana y besitos sin gluten.



La vie en rose

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